viernes, 25 de agosto de 2017

PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO



El pasado sábado 12 de agosto tuvo lugar el II TORNEO SOLIDARIO DE GOLF en beneficio del proyecto MONTAÑAS DE ILUSIÓN - AYUDA NEPAL  de esta Asociación.



Hemos doblado el número de participante y, por tanto, de dinero recaudado. A todos ellos MUCHAS GRACIAS.




Los proyectos en los que trabajamos se centran en el orfanato Balmandir  de Kathmandú, en el Tsum Valley (entre 1.900 y 3.400 metros de altitud), Langtang Valley y Tamang Heritage Trail, también valles de alta montaña de Nepal. En nuestra web pueden consultarse alguno de estos proyectos: http://www.jrmorandeira.org/proyectos/tsumValley



Hemos tenido a tres mujeres comprometidas "hasta el infinito y más allá" para que este torneo fuera realidad con una impecable organización y una atención personalizada que ha sido remarcada por todos los participantes: Marisol, Ana y Cristina. Se han movido para conseguir los patrocinadores, los regalos, repartir el tentempié a pie de campo durante el torneo, hacer el sorteo, trabajando para que todos se sintieran parte de un proyecto importante. Chicas, SOIS LAS MEJORES.


El Torneo lo organizamos en colaboración con el Parador Málaga Golf, que pone a nuestra disposición un magnífico campo -de prestigio internacional- en un incomparable marco. Personas como Indalecio, Margarita y Alejandro no sólo se involucran como grandes profesionales del mundo del golf que son, están dedicados en cuerpo y alma a este evento. Agradecer a Marian y a todo su equipo del Parador Málaga Golf lo fácil que nos lo han puesto no es gran cosa para todo el cariño, despliegue y atención que invierten en el Torneo Solidario de Golf Montañas de Ilusión. OS LLEVAMOS EN EL CORAZÓN.




Todos los años el torneo está apadrinado por un golfista de élite. Este año, Carlota Ciganda nos ha dedicado unas palabras entrañables que son fiel reflejo de su calidad humana. GRACIAS Carlota por tu entusiasmo y por todos los regalos que nos has hecho llegar que han sido muy valorados por todos.    Hemos llegado a Carlota a través de Paco y Arlene, que están comprometidos con los proyectos de la Asociación desde el principio. Vuestra ayuda es también imprescindible.



Después hemos contado con el apoyo y la colaboración de muchos patrocinadores. Unos, con aportación económica, otros con la donación de bebidas o comida para suministrar durante el torneo, otros con valiosos regalos para los ganadores o para el sorteo. Como decía Julio Cortázar, "Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma". Porque, ciertamente, tenemos el alma desbordada por la ayuda desinteresada de todos ellos:

Gross Dentistas
Fundación Cruzcampo
Picualia
Escuela de Danza y Gimnasia Lydia Aranda
Arte En Cuero Bailén
Ssangyong - Subaru - Automoviles Nieto Marcelo
@ Autoescuela R Guerrero
Parador de Malaga Golf Restaurante






Y para terminar, no podemos olvidarnos de los inscritos en el Torneo. Gracias a vosotros podemos decir que ha vuelto a ser todo un éxito de participación, de deportividad y de disfrute, todos unidos por una causa común. Como nos ha recordado Carlota al parafrasear a Eduardo Galeano, "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo". EN ESO ESTAMOS.




Ya sólo nos queda decir, HASTA EL TORNEO DEL AÑO QUE VIENE. Os esperamos a todos los que ya habéis estado y  a muchos más que seguro van "a subirse al carro" del Proyecto MONTAÑAS DE ILUSIÓN en Nepal.






miércoles, 9 de agosto de 2017

ILUMINAR LO ORDINARIO


La Medicina ha de ser HUMANISTA y este es un aspecto que cada vez se deja más de lado en las facultades de medicina. Sin contar con el escaso compromiso que, en general, hay con países del tercer mundo desde clínicas privadas, hospitales y administraciones públicas. Por eso, cuando Pablo, Lorien y Javier contactaron con nosotros, no dejamos de sorprendernos. Son tres estudiantes de cuarto de medicina de la Universidad de Zaragoza que han colaborado con la Asociación de Medicina de Montaña José Ramón Morandeira durante el mes de julio. 




Al día siguiente de terminar los exámenes se subieron al avión para aterrizar en Kathmandú en pleno monzón y participar en los proyectos de educación para la salud y seguimiento de salud infantil que la Asociación tiene en el orfanato Balmandir.


Se han enfrentado a las dificultades propias que se encuentra uno en estos países cuando se presta ayuda humanitaria y han salido adelante con muy buena nota. Hemos estado en contacto diario por WhatsApp (¡qué cosa esto de las tecnologías!) para resolver los imprevistos, los casos clínicos, comentar las alternativas y reconducir los objetivos. 

Que jóvenes con poco más de veinte años dediquen buena parte de sus merecidas vacaciones a la solidaridad es uno de esos grandes motivos por los que debe confiarse en las nuevas generaciones y mantenerse "con fe inquebrantable en el futuro", como decía JR Morandeira. 

Las primeras visitas fueron para conocer el centro y que los niños se familiarizaran con ellos; de esta forma, luego es todo más fácil de organizar. Jugar, cantar, bailar juntos, permite compartir momentos  relajados y crear ciertos lazos de confianza, además de colaborar a crear un espíritu de bienestar.




Han puesto al día la historia clínica de los casi 80 niños de Balmandir, detectando los casos que precisaban de pruebas complementarias en el hospital y acompañándolos a los especialistas indicados, cuatro meses después de la última vez que la Asociación estuvo allí. El seguimiento continuado es importante para la salud de los niños, la toma de datos es necesaria para detectar los problemas de crecimiento y desarrollo. Por ejemplo, conocer el perímetro braquial y la relación peso/talla nos permite evaluar los casos de desnutrición moderada o severa, y establecer el tratamiento adecuado para cada caso. Pero también es fundamental trabajar los aspectos de educación para la salud: alimentación, higiene de las manos y los dientes, prevención de accidentes. 



Sanskriti Shrestha, la enfermera del centro, es un pilar fundamental para llevar a cabo todas estas labores y ayudarnos a comunicar bien con los niños y las ayudantes del centro. Netra, de Creative Nepal, el eslabón que permite que la colaboración sea una realidad.



























Pablo, Lorien y Javier han conseguido ILUMINAR LO ORDINARIO en el orfanato de Balmandir. Dice Fabrice Hadjadj "hay algo mejor en la vida que hacer cosas extraordinarias: iluminar lo ordinario desde el interior" porque,  está muy claro en el caso de estos tres jóvenes, DETRÁS DE LO ORDINARIO ESTÁ LO EXTRAORDINARIO.


domingo, 19 de marzo de 2017

LA ODISEA 2.0

Cualquier iniciativa solidaria requiere un esfuerzo importante, más aún en un país extranjero y mucho más si se lleva a cabo en medio difícil, aislado y hostil, como lo son las montañas de Nepal.

A pesar de estar todo preparado y "atado" con antelación, los suplementos nutricionales no llegaron cuando estaba previsto, el Ministro de Defensa anuló el helicóptero que estaba comprometido para llevar la ayuda prevista al Centro Médico de Chokamparo y al colegio de Lar, la compañía EASY HELI (antes HELI EVEREST) aprovechó la coyuntura para lucrarse convenientemente, la nieve y el mal tiempo nos bloquearon a 3.300 metros, no había mulas ni porteadores para bajar dadas las condiciones Así que hemos tenido que solucionar los problemas uno a uno, día a día o, como dice Cholo Simeone, "partido a partido".



En Nepal es todo complicado; aunque tampoco más que en cualquier otro país con pobreza extrema y escasas infraestructuras. Si hemos salido adelante, ha sido porque no nos hemos rendido y hemos llamado a todas las puertas y recurrido a más de una artimaña, hasta encontrar una salida a cada uno de los muros que se nos han puesto por delante, lo que nos ha permitido:


EN EL TSUM VALLEY
- Prestar asistencia sanitaria entre Lar y Pangdun
- Entregar medicinas y un tocoecocardiógrafo en el Health Post de Lar
- Entregar medicinas y equipamiento médico por valor de 4.000 euros en el Health Post de Chokamparo
- Entregar 60 kgs de telas a las familias de Lar
- Entregar material escolar y equipamientos deportivos a los 32  niños del colegio de Lar
- Pagar el traslado en helicóptero a Kathmandu a cuatro personas que tenían que ser atendidas en el hospital


EN EL ORFANATO DE BAL MANDIR
- Hacer el seguimiento médico de los bebés
- Dar tratamiento a los niños enfermos
- Llevar al hospital de corazón a dos niñas con problemas cardiacos para exámenes complementarios
- Entregar pañales, arroz, lentejas, leches maternizadas, material escolar, uniformes, medicinas y fruta fresca para 75 niños






Con los vientos a favor, hubiéramos hecho más y mejor. Dado el contexto en que nos hemos movido, consideramos los resultados bastante buenos. A Ulises le costó diez años volver a Ítaca, pero lo consiguió.

Amparo, Jean Paul y Paco "han remado" a mi lado para solucionar cada uno de los problemas que se han presentado estos días. Mikel, Isabel y Marisol, también han arrimado el hombro. Ang y Tsering movieron hilos para reclutar a cuatro porteadores entre sus amigos y familiares. Al final, como dice Ifeanyi Onuoha,  “El trabajo en equipo es el secreto que hace que la gente común logre resultados poco comunes.” 



miércoles, 8 de marzo de 2017

MUCHO CORAZÓN

Martes 8 de marzo de 2017

No parece que avancemos demasiado en lo de conseguir un helicóptero para subir a Tsum Valley el equipamiento del centro médico. Ahora está la pelota en el tejado del Ministerio de Sanidad. Seguimos en la "casa de los locos de Astérix y Obelix en las doce pruebas". Si mañana no ha llegado una solución, contrataremos un helicóptero privado; pero nos quedaremos sin dinero para cubrir otras necesidades urgentes.

Siendo que estamos todavía en Kathmandú, hemos aprovechado para llevar a dos niñas de Bal Mandir al cardiólogo, en el Hospital Gangalal: Aayuska de 5 meses y Gagana de 10. Aquí nos gustaría ver a los usuarios de la Sanidad Española que se quejan de lo que tenemos. Sin entrar en demasiados detalles, hemos echado cinco horas para que hicieran -previo pago, claro- una radiografía, un electrocardiograma y un ecocardiograma a cada una de las niñas.





La cardióloga nos ha explicado con todo detalle las imágenes y mediciones que iba haciendo en el ecocardiograma. Las niñas van mejor, aunque habrá que seguir controlando la evolución.



Miércoles 9 de marzo de 2017

Toda la mañana para cerrar el precio del helicóptero, que nos costará un ojo de la cara. En cualquier caso, es imprescindible para subir las medicinas, los aparatos y el mobiliario para el Centro Médico de Chokamparo y todo el equipamiento para el colegio de Lar. Nos quedamos con lo positivo y vamos a no enrocarnos en lamentarnos de la burocracia nepalesa, las tasas que os cobran por todo, el poco dinero que nos queda para comprar pupitres para el colegio de Thuman o para apadrinar a los niños.

En cualquier caso, hemos de agradecer a Mikel de Asian Adventure & Treks, un vasco afincado en Nepal hace más de veinte años, todo el tiempo que nos dedica para allanarnos el camino y ayudarnos incondicionalmente.



Hemos vaciado los bidones, que no son lo ideal para transportar carga en el helicóptero y hemos distribuido todo en sacos. La empresa de material para hospitales nos lleva directamente al aeropuerto las camas y la camilla de partos y el resto del pedido. Veremos si conseguimos que entre todo en el helicóptero. Organizar las bolsas botiquín han tenido entretenida a Amparo, nuestra enfermera CUEMUM, casi todo el día.



Despegamos mañana hacia el Tsum Valley, si nos dan el permiso de vuelo para entrar en área restringida, si no hace malo, si no se estropea el aparato, si Dios quiere y los políticos no lo impiden.


martes, 7 de marzo de 2017

CINCO PIEZAS DE FRUTA AL DIA Y ALGO DE MEDITACIÓN

Lunes 6 marzo de 2017

La mañana se nos ha pasado en preparar papeles, gestiones y paseos por los despachos ministeriales. A pesar de las dificultades que estamos teniendo para conseguir el helicóptero, aprovechamos el tiempo abordando otros frentes.

Hemos "negociado" la compra de un carrito de fruta para los niños de Bal Mandir. En Thamel no daban crédito cuando nos han visto cargar en el taxi unos 100 kg de manzanas, naranjas, uvas, mangos y bananas. Los niños se han alegrado un montón de vernos en la cocina con tanta fruta. Les encanta y no comen mucha porque es cara para el orfanato.




El desembarco en el orfanato con toda la fruta fue una fiesta para todos. En un momento estaba colocada en la cocina y todos querían hacerse fotos. Aprovechamos también para dejar el glutaferro para los niños con anemia y programar la visita al cardiólogo de las dos niñas que identificamos con problemas en la revisión médica del sábado.










Por la noche, nos acercamos Boudhanath. Es una de las estupas más grandes de Nepal y representa el mandala. Este santuario de la religión budista está en la ruta comercial que iba del Tibet a la India. Durante siglos, los comerciantes tibetanos paraban a rezar y descansar en este lugar. Tras la invasión china del Tíbet, muchos refugiados se instalaron en los alrededores de esta estupa, lo que también ha favorecido que se hayan construido más de 50 monasterios o gompas en sus alrededores. En 1979, Boudhanath fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.



El 27 de febrero comenzó el año nuevo tibetano: LOSAR TASHI DELEK.  El 2144 es el año de la mujer, el fuego y el pájaro. Durante 15 días se celebra esta fiesta. La estupa, que hace poco ha terminado de restaurarse tras los daños sufridos por los terremotos, está especialmente preciosa en esta época del año: luces, banderas, incienso, multitud de personas rezando alrededor de la estupa y girando los molinos de oración,  nos han sobrecogido.




NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL


Katmandú sigue inmersa en su caos habitual. Cierto que en los últimos años, no se ve basura en las calles, que casi no hay apagones de luz y que se han mejorado los abastecimientos de agua. Por otro lado, el tráfico, el polvo, la polución y las aglomeraciones, van a peor.



La cuestión burocrática es para nota. De nada han servido todas las gestiones realizadas desde hace cuatro meses para disponer de un helicóptero militar que subiera al Tsum Valley las medicinas, el equipamiento del centro médico, la ropa y el material escolar. El mes pasado habían dado un SÍ (verbal) a nuestro enlace con el Ministerio, pero ayer no parecía estar tan claro y hemos re-iniciado de nuevo todas las gestiones.

Ayer (los domingos son días laborables en Nepal) pudimos sacar los permisos de trekking y entrada al área protegida del Tsum Valley, necesarios para desplazarnos, pero también para tener el visto bueno para el susodicho helicóptero. Pasamos horas en el Ministerio de Defensa, que terminó de nuevo pidiendo una lista interminable de papeles y facturas que debemos presentar mañana. Así que la mañana de hoy la hemos dedicado a "preparar papeles".

Krishna y Bickey son dos nepaleses que han trabajado con ONGs. Conocen bien las muchas necesidades que tienen los habitantes de Nepal y se desesperan con los trámites y pegas que siempre surgen desde las administraciones públicas cuando viene ayuda de otro país. Nos están ayudando mucho y la paciencia que empeñan es admirable.



El asunto del helicóptero no es el único problema que tenemos. Los trámites administrativos no acaban nunca, siempre hay algún papel más que presentar, un último trámite que abordar. Por esto mismo, no hemos recibido los 400 kg de suplementos nutricionales que vienen de la India, Plumpy'Nut y Plumpy'Sup, que llevan semanas "en camino".

La tarde la pasamos en un almacén de material médico "quasi virtual", ya que tenía todo el género embalado y se elegía todo por catálogo. Hemos encargado para el Centro Médico de Chokamparo todo lo que nos enviaron en la lista: dos camas de hospital, una mesa de partos, armario médico, taburetes, contenedores, bateas, báscula y tallímetro infantil, filtro de agua, etc. Ahora, todo depende de si tenemos helicóptero o no para subir la carga.










Este año, que habíamos podido despachar el cargo en la aduana con antelación a nuestra llegada, se complican las cosas por otro lado. Nadie dijo que fuera a ser fácil, así que ni nos rendimos, ni nos desesperamos. Vamos haciendo gestiones, pero cuantos más días nos entretengan en Kathmandú, menos días estaremos en la montaña, que es donde nos necesitan.

domingo, 5 de marzo de 2017

ILUSIÓN DESBORDADA Y TRISTEZA CONTENIDA


De nuevo, Nepal. Kathmandu y su bullicio. Este año con unos niveles de polvo y contaminación extremos. No parece que hayan cambiado mucho las cosas desde el pasado mes de junio.
















Tenemos pocos días y mucho que hacer. Al llegar, revisamos el cargo aéreo que ya ha sido retirado de la aduana y preparamos lo que vamos a llevar a Bal Mandir al día siguiente.

El orfanato de Bal Mandir es el más grande de Kathmandu. También se conoce como Nepal Children Organisation.  El edificio, magnífico en tamaño y aspecto, estaba muy deteriorado ya antes de los terremotos de 2015. Fue legado por la última reina de Nepal. Tiene tres patios interiores, un jardín grande amurallado y un paseo delantero donde cabría casi un campo de fútbol.



Tras los terremotos, se ha tenido que desalojar y los 300 niños han tenido que ser alojados en otros edificios colindantes. En este recinto, antigua residencia del Primer Ministro, ahora se alojan sólo 78 huérfanos: 9 bebés (entre 24 días y 18 meses), 26 pequeños (entre 18 meses y 4 años) y 43 niños entre 5 y 11 años.

Estuvimos el sábado 4 de marzo para hacer entrega de:
   * pañales
   * arroz y lentejas
   * material escolar
   * medicinas
   * cepillos de dientes
   * leche maternizada en polvo
   * camisas de uniforme

Los niños se arremolinaron en cuanto empezamos a descargar las bolsas en el patio del módulo de bebés. Ni con un agente del orden público como Paco Valero, pudimos llegar a controlarlos. A pesar de todas las carencias, sobre todo de mimos, son unos niños felices. Las cuidadoras se ocupan de ellos, pero son pocas para todos los que son; tienen ropa y comida, pero van sucios y algunos están desnutridos; van al colegio, pero afrontan la vida sin una familia.



Por la tarde examinamos a los más pequeños:  talla, peso, auscultación, palpación abdominal y examen de genitales, tono, reflejos, habilidades adquiridas, además de identificar a los niños desnutridos, midiendo el perímetro braquial, y las anemias con el HEMOCUE prestado por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.




Sanskrit, una de las enfermeras del centro, estuvo con nosotros toda la tarde, colaborando codo con codo con nosotros, anotando todo en la historia médica de cada niño, así como los tratamientos prescritos para los que lo precisaban.



Después de un día en Bal Mandir, se vuelve con sensaciones agridulces, tristeza por las historias de vida de estos niños, por su situación de desamparo afectivo; aunque también satisfacción por saber que tienen un techo y un plato, de que se están evitando los riesgos de la calle y de que podemos mejorar su estado de salud.



La alegría con la que reciben el más pequeño detalle, el entusiasmo con el que te abrazan, las ganas de interactuar, son un aliciente para superar todas las dificultades que se nos presentan cada vez que venimos en misión de ayuda humanitaria. Sin embargo, la impotencia de no poder hacer más en lo material y de no poder garantizarles una situación mejor en la esfera afectiva, nos sume en una impotencia manifiesta.